En Perú, la informalidad empresarial sigue siendo un desafío significativo, con aproximadamente 5.5 millones de empresas operando en la economía informal, según el estudio “Informalidad 360°” del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). Esta situación destaca la importancia de la formalización empresarial y el papel fundamental que la tecnología, en particular la facturación electrónica, puede desempeñar en este proceso.
Impacto de la Informalidad en la Economía Peruana
De las 9.1 millones de empresas en Perú, 5.5 millones son informales, lo que representa un desafío significativo para la economía del país. La región de Lima concentra el mayor número de negocios informales, con un 35.9%. Además, más de la mitad de los propietarios de negocios informales, el 51.2%, no están registrados en la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT).
“La formalización de un negocio favorece en su desarrollo empresarial a futuro, y gracias a la tecnología es posible ayudar en este proceso. Precisamente la facturación electrónica ayuda al cumplimiento legal, permitiendo cumplir con las regulaciones fiscales y comerciales y evitar futuras sanciones y problemas legales, además optimiza la eficiencia operativa del negocio.”
Héctor Farias
Evolución de la Facturación Electrónica en Perú
En Perú, la factura electrónica se implementó por primera vez en el año 2010, después de que SUNAT diera a conocer la Resolución de Ley N° 188-2010/SUNAT, que estableció el Sistema de Emisión Electrónica de Facturas (SEE). En ese momento, el sistema se estableció como una plataforma opcional para que los contribuyentes pudieran emitir facturas digitales con la misma validez que las facturas en papel.
Beneficios de la Facturación Electrónica para la Formalización Empresarial
Héctor Farias explica los beneficios de implementar la facturación electrónica para la formalización de una empresa:
En resumen, la facturación electrónica juega un papel crucial en la formalización empresarial en Perú al permitir a las empresas cumplir con las regulaciones fiscales y comerciales, mejorar su eficiencia operativa y tener un mejor control financiero. Esto no solo beneficia a las empresas individualmente, sino que también contribuye al crecimiento y desarrollo económico del país.
Fuente: Diario Gestión.